Si no me paso más por aquí últimamente es porque no tengo internet en verano. Hoy es día de prescripciones para la universidad y mis padres me han traído religiosamente a casa para que estudie mis opciones por internet. Periodismo, publicidad, comunicación audiovisual. Mi prioridad sigue siendo Periodismo + comunicación audiovisual pero con un 7,29 una tiene que moverse y buscar porque, en fin. Tengo psicología en la recámara, por si acaso.
(Voy a poner periodismo en Barcelona como una de mis opciones porque shhh, siempre fue mi sueño. Tampoco es como si pudiera pagarme un piso allí pero. Pero)
Aunque, en realidad, yo he venido a pediros algo. ¿Alguna vez os he pedido algo? Puede, seguramente. Pero os aseguro que ésta será la última vez, palabra. O no, pero realmente, realmente necesito que me hagáis caso esta vez, ¿lo haréis?
Pinchad aquí para descargaros FireflyEl tiempo es interminable en verano. Vacaciones, playa, piscina, todo eso. No os estoy pidiendo un sacrificio de cinco temporadas; señor, ni siquiera os estoy pidiendo un sacrificio. Son los 14 capítulos de una de las mejores series que he visto y sí, es mucho mejor que Supernatural -no es que Supernatural establezca un referente de calidad infinita pero sabéis lo mucho que me gusta, así que debería sevir. Es mejor que muchas de las cosas que he visto en la televisión en el último año y medio. Es Josh Whedon. Es un "jesús, ¿dónde has estado toda mi vida?" y también bastante de preguntarse qué está mal con el mundo porque la cancelaron. Es el poder de las mujeres, del amor, de creer en algo.
Firefly trata sobre vaqueros en el espacio y es un argumento estúpido hasta que ves el piloto porque es mucho más que eso. Trata sobre una tripulación de independientes en un mundo controlado por el govierno que viven en el único territorio libre de la galaxia: su nave. Trata sobre el poder de las mujeres, sobre los tabúes que todos deberíamos saber romper; trata sobre la religión y en cómo la bíblia prohíbe matar pero
no dice nada de disparar a las rodillas, señor. Trata sobre un piloto que juega con muñecos y su mujer, aunque en realidad trata sobre Zoe, la superviviente de hielo que quemaba por dentro, y su marido el piloto. Trata sobre el predicador que se subió a una nave de pecadores y terminó arrodillándose frente a una prostituta mientras decía "creo que me he equivocado de nave" y ella contestaba "o tal vez estás justo donde querías estar". Trata sobre esa prostituta y lo fuerte que es por dentro a pesar de lo frágil que parece por fuera. O a lo mejor trata sobre Jayne, aquel chico al que sólo le importaba el dinero, que dijo aquello de "let's be bad guys" y se ganó mi corazón con un gorrito de lana con orejeras. Sobre el doctor, siempre recto, siempre dispuesto a perdonar y sobre su hermana que, por cierto, podría matarte usando sólo su cerebro. Sobre la mecánica de la nave, que cierra los ojos cuando come fresas y no, no te atrevas a decir que Serenity es sólo un trozo de chatarra que a duras penas vuelva porque tendrá que patearte el culo.
Trata de Mal, Malcolm, oh capitan, mi capitan. En un mundo como el de Firefly, donde los humanos se convierten en monstruos y el contrabando está a la orden del día, no puedes creer en nada pero puedes creer en él y su tripulación. Porque si traicionas a uno, les traicionas a todos. Porque por qué no,
sí, capitán pantalones ajustados. Porque no tienes nada que perder y un universo maravilloso que ganar.
Pero sobre todo, por mí. Y si no puedes hacerlo por mí, bueno, entonces hazlo por la música. La música siempre es una buena razón.